Una metrópolis tan diversificada a nivel social, político, económico y cultural como lo es Bogotá, en donde residen más de 7.300.000 de habitantes ubicados en las 21 localidades que conforman la capital, cuenta con un sistema de transporte inhábil que suple las necesidades básicas de la población, al transportar pasajeros de un lugar a otro, pero ¿ A qué precio?.

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¿Para donde vamos?

Por varios años, el gobierno ha estudiado la forma más práctica, accesible y acertada para transformar la movilidad en Bogotá y a su vez, ofrecer un servicio cálido, digno y eficiente a todos los ciudadanos.

Partiendo de este principio, la Alcaldía Mayor de Bogotá en compañía de varias organizaciones, implementarán a mediados de 2011 o principios de 2012, un novedoso sistema denominado SITP (Sistema Integrado de Transporte), que revolucionará la movilidad en la capital.

Este ambicioso proyecto; intenta acabar con la guerra del centavo, disminuir los niveles de contaminación y accidentalidad en la ciudad, brindando a la comunidad un servicio confortable y seguro.

La implementación a futuro de este sistema, ha generado inconformidades principalmente a los gremios de pequeños transportadores e inquietudes a los ciudadanos, las cuales deben resolver los gobernantes.

Licitación segura

Este proyecto se entregará a las empresas operadoras mediante licitación pública, quienes prestarán su servicio en las 13 zonas de la ciudad, ofreciendo rutas en todos los sectores.

La licitación se adjudicará entre los meses de julio y agosto de 2010; para poner en marcha el proyecto en marzo de 2011, con un funcionamiento total a finales del mismo.

Al segmentar la ciudad en 13 zonas, cada empresa quedará a cargo de un sector, lo que permite controlar la calidad del servicio y el recaudo monetario, mediante las tarjetas inteligentes que suprimirán los billetes y monedas.

Adicionalmente, los buses tendrán paraderos establecidos que serán informados a los usuarios, donde se especificará horarios de arribo, frecuencias y trayectos.

Así mismo, la calidad de vida de los conductores mejorará en un 101%; pues recibirán un salario fijo, horarios racionales de trabajo y el pago de todas las prestaciones legales.

Se remplazarán los buses con más de 10 años de ardua labor, para prestar un servicio moderno que contribuya al mejoramiento de la movilidad citadina y estos, aplicarán directamente al proceso de chatarrización, aportando así, al cuidado del medio ambiente y propagación de la raza humana.

Desacuerdos con el nuevo sistema

A pesar de que este nuevo sistema ofrece garantías a toda la comunidad, los pequeños transportados levantaron su voz de protesta al paralizar la ciudad por 4 días, como rechazo a un sistema que no ofrecerá igualdad en las condiciones laborales a las que estaban acostumbrados, responsabilizando al gobierno por no tomar partido con antelación y esperar a que el caos consumiera la ciudad, como se vive en la actualidad.

Desde la madrugada del pasado lunes 3 de marzo de 2010, una de las pequeñas asociaciones de transportadores "Apetrans", declaró el cese de sus actividades por inconformidades con el Sistema Integrado de Transporte, objetando la cuantía que recibirán y la salida de más de 3.500 vehículos.

Esta parálisis, generó grandes pérdidas al sector comercial, saqueos y desordenes, que afectaron la vida de más de cuatro millones de capitalinos.

Frente a esta presión, la alcaldía decide aumentar su oferta del 0.8 a 1.5 % mensual del valor de los vehículos. Apetrans reclama el 2%, un valor muy superior al que ofrecen los bancos o cualquier actividad ilícita.

Después de 4 días de parálisis, los pequeños transportadores llegan a un acuerdo con la alcaldía, quienes recibirán un incremento del 18% anual.

El SITP ¿Tendrá futuro?

El Sistema Integrado de Transporte toma un nuevo rumbo y la implementación se hace cada vez más eminente, se abre el proceso licitatorio y grandes empresarios presenta sus propuestas, aspirando a manejar el transporte de una de las 13 zonas que dividirán a la capital.

Ahora viene la gran inquietud de los ciudadanos. ¿Este sistema de transporte tendrá futuro?

A la cual, varios especialistas respondieron:

Fernando González (Gerente de Transmilenio)

"La idea es que los buses tengan un carril exclusivo y paraderos fijos. Los tiempos de sus recorridos van a ser más puntuales".

Jaime Ortiz (Arquitecto y asesor de la Alcaldía)

"Es necesario hacer cambio en el sistema de transporte público, Bogotá tiene un sistema de vías de flujo continuo; son calles para que los carros estén siempre en movimiento y las paradas de buses entorpecen la circulación".

César González (Ex presidente de Conaltur)

"El SITP es una revolución indispensable; el modelo que se está implementado es correcto, pero lo complicado va a ser la transición del antiguo sistema a este que se propone".

Fernando Álvarez (Secretario de movilidad)

"En efecto, las dificultades para hacer ese cambio ya se están viendo. Por un lado, la gente no sabe muy bien en qué consiste porque ha faltado difusión al respecto".

Respecto a estas afirmaciones; se pude concluir que el SITP tiene futuro y de una u otra manera, responde a las expectativas de los ciudadanos que buscan mejoras en la movilidad, hacer que sus trayectos sean más cortos o menos fatigosos, siendo uno de los métodos más adecuados para regresar a la cultura ciudadana, que hace tanto tiempo se perdió.

Y los pequeños transportadores... ¿Qué?

El SITP contempla tres alternativas, para los propietarios de los buses que aún no han decidido el futuro de sus vehículos.

1.    Venta del vehículo.

2.    Hacerse accionistas de las grandes empresas que manejarán el transporte.

3.    Entregar el vehículo para que las grandes empresas lo administren y reciban una mesada.

Pero, ¿Cuál de estas opciones es la que más les conviene a los pequeños transportadores?

Se creería que la venta del vehículo es la más acorde a las expectativas de los mismos, pues al entregar un bus a cambio de acciones o para que lo administren y posteriormente reciban una mesada, las ganancias serían insignificantes al lado de las grandes empresas y lo ideal, es recibir el valor por el que están avaluados actualmente.

El Sistema Integrado de Transporte moverá 2.5 billones anualmente, factor determinante en la intervención de la licitación y que genera grandes expectativas a las empresas participantes; entre las cuales se encuentran algunos operadores de Transmilenio (Grupo Express, Transmasivo y Grupo Sí ).

Otros participantes son el Grupo Fanalca y Coltanques; empresas extranjeras como la operadora del Metro de Madrid, el dueño de Avianca y Germán Efromovich, propietario de Synergy Group.

La Cámara de Comercio (CCB) y Bogotá como vamos (BCV), entraron también en la polémica que ha generado todo este proceso, manifestando su inconformidad, pues consideran que para la administración, están primando los intereses políticos ante el compromiso con la ciudad.

Regreso a la cultura ciudadana

Finalmente, vemos como este proyecto ambicioso unificará y organizará la movilidad en Bogotá; enfrentándose a cinco grandes retos o cambios que mejorarán la calidad de vida de los capitalinos, mediante:

1.    El control del estado en las calles.

2.    Habrá Chatarrización y buses más verdes.

3.    La llegada del pago electrónico.

4.    Reducción de índices de accidentalidad de transito.

5.    Fin a la guerra del centavo.

Este sistema, espera colmar las expectativas de toda una metrópolis en constante evolución; que pide a gritos un transporte con mayor cobertura, mejor calidad, con menores tiempos de espera en sus trayectos y condiciones más humanas, en la prestación del servicio por parte de vehículos y paraderos.

El SITP abre las puertas a un esquema empresarial, reformando el modelo económico del negocio, ajustado a las necesidades y requerimientos de una ciudad competitiva a nivel latinoamericano.

Por Andrea Castaño O.