UN ESTILO DE VIDA ALTERNATIVO

A cinco kilómetros de San Francisco Cundinamarca, en la vereda de San Miguel; nace una comunidad conformada por 6 aventureros que deciden remplazar el estrés, la contaminación y el agitado ritmo de vida de la capital, por un estilo más amigable con la madre naturaleza.

Aldea Feliz, un espacio natural creado por citadinos hace tres años y medio; busca romper todo tipo de sistema y convivir en comunidad, bajo los principios de libertad, solidaridad y armonía, alejándose del consumo y la competencia entre los miembros de la organización.

Por Andrea Castaño O.

Adiós al estrés de la ciudad

El lunes, inicio de semana y como dicen por ahí "Al que madruga, Dios le ayuda", me levante muy temprano decidida a conocer este particular estilo de vida, que tal vez podría albergarme en las vacaciones.

Tome la ruta hacia la vega por la calle 80, me baje en el Alto de Minas, punto referente para llegar a San Francisco, tome un taxi, recorrí unos kilómetros y el entorno agreste que me rodeaba, era la muestra perfecta de que poco a poco me acercaba al lugar de arribo.

Encuentro un aviso de BIENVENIDA, ingreso por un camino empedrado cercado de muchos árboles y como si estuviera en casa, avanzo sin ninguna complicación topándome con una casa ecológica, una burra y un kiosco, acompañados de la tranquilidad característica del medio, hecho que me genera incertidumbre y un poco de temor.

Distraída y observando las maravillas que se posaban ante mis ojos; un hombre de contextura delgada, descalzo y de cabello largo, se aproxima y me saluda amablemente, Esteban Fernández, un biólogo que reside en la aldea, quien guiará mi travesía por tan mágico universo.

La ecoaldea, un proyecto ideado en Escocia y adaptado en Colombia-Bogotá en el 2006, inició como un asentamiento humano natural que más adelante se convirtió en una escuela de vida comunitaria; la cual concibe un estilo de vida sin lujos, en donde los recursos naturales se utilizan de forma armoniosa, se desarrollan tecnologías alternativas y la diversidad de culturas, creencias y prácticas, conllevan al crecimiento integral de los individuos.

Actualmente, residen 13 personajes (9 Tortugas y 4 Voluntarios) que trabajan por la construcción de viviendas ecológicas, el cultivo de productos orgánicos y la protección de la biodiversidad.

Tres hectáreas y media, encierran la ecoaldea

El propósito de la ecoaldea no es solo ecológico, pues pretende modificar modelos mentales que contribuyan a la sanación de las relaciones humanas vs ecosistema, rescatando tecnologías sociales de los pueblos indígenas; idealizando a la naturaleza como un entidad espiritual movida por el amor, el respeto y la confianza.

Aldea Feliz, comprende un terreno bucólico de tres hectáreas y media; distribuidas en casas elaboradas con guadua y bareque, letrinas, huertas orgánicas como: Ayawasca (Planta sagrada de origen amazónico) y hoja de los Andes, plantas medicinales como el romero y la yerbabuena, el río San Miguel y un lago, donde anteriormente se practicaba la pesca deportiva.

Plantas de café, naranja y plátano; zonas comunes (Kiosco, casa con cocina, ropero, mezanine, duchas, baños y taller de materiales de construcción), zonas de camping y terraza de Yoga. Este terreno, permite un máximo de 6 unidades habitacionales, que cubran pequeñas viviendas de máximo 25 metros cuadrados.

Ancestros indígenas

Se destacan 4 construcciones que dan paso a la celebración de rituales, mediante los cuales, se rescata la cultura y algunas tradiciones indígenas como:

El Kiosco: Lugar donde se realizan círculos para agradecer por los alimentos recibidos, danzas, diálogos de proyectos, expresión de sentimientos que permiten liberar el alma y  conllevan a seguir  creciendo en unidad.

El Cusmuy o Maloca: Casa ceremonial que rescata una tradición Muisca y está demarcada en cada esquina por un TOE (Árbol Guardián). Para este ritual nocturno, se debe ingresar de espalda por el lado derecho y ubicarse frente a la fogata, para dar inicio al mambeo (tertulias) que dura de 4 a 6 horas, dirigido por un anciano indígena y se toma un brebaje a base de hoja de coca, lo cual les permite mantenerse despiertos.

El Iglú: Su estructura de madera es denominada INIPI; que simula el vientre de una madre y el renacer del ser humano. El TAMASCAL, es la celebración que se realiza al interior y recoge la cultura de los Piel Roja, en donde las personas están cubiertas con plástico y cobijas durante 4 horas, alrededor de 45 a 50 piedras calentadas en la hoguera, lo que permite una conexión entre la medicina y la tierra.

La Casa Mariposa: Se encuentra en proceso de construcción. Denominada así, por la unión de dos casas que albergará a los escarabajos en su estadía, sin ánimo de crear un sentido de propiedad privada; pues se trabaja por un bien común.

El Zoológico

Cada integrante de la aldea es identificado por un pin de color distinto en el cronograma de actividades, lo que permite reconocer la labor a realizar día a día.

El lunes o martes es su día de descanso y el resto de la semana, deberán alternar todas las labores que incurren para el funcionamiento de la aldea: Estación de lavado, alimentación, kiosco, casa, baños, cuidado de gallinas, burra, recepción, cosecha, huertas y reciclaje.

Pero no todo es trabajo; también tienen tiempo para la reflexión y diversión mediante reuniones como "El Circulo de la Palabra" donde comparten el sentir del alma, "Foros" que les permite ahondar en situaciones de la vida, danzas sagradas, fogatas, apertura al canto, entre otros.

Con el propósito de vivir y crecer juntos, sus miembros representan la biodiversidad y el funcionamiento de la aldea, en cuatro animales característicos:

Las Tortugas que son los residentes de la aldea, quienes pasan la mayoría de su tiempo allí y podría decirse, que son los dueños de una porción de tierra.

Los Colibrí; portadores de conocimiento (Mamo: indígenas de la Sierra Nevada, abuelos, músicos, etc.) que en encuentros, campamentos y talleres, hablan de su experiencia y dejan grandes enseñanzas tanto a visitantes como a los miembros de la comunidad.

Las Libélulas son los donantes y las Palomas, los visitantes o voluntarios que su estadía en la aldea, es muy corta.

Tortugas felices

¿Te animas a disfrutar este nuevo estilo de vida?

Para ello solo debes conocer el proyecto y manual de convivencia de la aldea, estar como voluntario durante 15 días, estadía en la cual adquieres tu propia experiencia de vida, que te permitirá decidir si continuas con la rutina citadina o con el entorno agreste de Aldea Feliz.

Necesitarás: Carpa con sobrecarpa, Colchoneta, cobijas, linterna con pilas, repelente, protector solar, ropa, zapatos y artículos de aseo personal.

"Cualquier cosa que puedas soñar que puedes lograr, ¡iníciala! La decisión y el compromiso tienen genio y mucho poder que llevan magia por dentro. ¡Empieza Ahora!" Goethe